En el marco de la celebración de San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, como comunidad educativa nos reunimos para agradecer especialmente por la vocación y la presencia del Padre Axel en nuestro colegio.
A través de palabras llenas de cariño, nuestros alumnos y docentes reconocieron su cercanía, entrega y compromiso, y agradecerle por acompañarlos cada semana, ayudándolos a crecer en la fe, la solidaridad, el servicio y el amor a Jesús.
Como signo de su vocación, le obsequiamos una vasija de barro, acompañada de dulces como símbolo de la alegría del Evangelio que comparte y siembra cada día en nuestra comunidad.
¡Gracias, Padre Axel, por caminar junto a nuestra comunidad!
