Los más pequeños vivieron una celebración de Pascua llena de gestos y momentos significativos, donde pudieron descubrir que Jesús resucitado ilumina nuestras vidas.
A través de la reflexión, el gesto de la luz que se comparte y la oración en comunidad, experimentaron que, aun en medio de las dificultades, Jesús nos regala alegría, paz y la fuerza para estar unidos.
Un encuentro sencillo y profundo que los invitó a reconocer a Jesús presente en el otro y a seguir creciendo en el amor, la amistad y la vida compartida.
