“Como Crescencia, sembradores y peregrinos de esperanza”
Introducción
¡Qué alegría nos embarga al iniciar esta novena en honor a nuestra querida Beata María Crescencia Pérez, en este significativo Año Jubilar! Nos reunimos como comunidad, como sembradores y peregrinos de esperanza, inspirados por el ejemplo de la Hermana María Crescencia, sencilla y profunda, que supo florecer en el jardín de Dios y esparcir la fragancia de la humildad, el amor, el servicio y la entrega a quienes la rodeaban.
Durante estos nueve días, nos acercaremos al corazón de la Beata Crescencia, contemplando su testimonio de vida tejida con hilos de fe inquebrantable, caridad ardiente y una humildad que la hizo cercana a los más necesitados.
En este tiempo de gracia, donde somos llamados a ser sembradores de esperanza en un mundo sediento de sentido, su testimonio se convierte en faro que guía nuestros pasos.
Como peregrinos, caminaremos junto a ella, recordando su paso en este mundo marcado por el servicio silencioso, la oración constante y una confianza absoluta en Dios.
Que cada día de esta novena sea una oportunidad para profundizar las virtudes de la Hermana María Crescencia, para dejarnos interpelar y renovar nuestro compromiso de ser, como ella, sembradores de esperanza allí donde Dios nos ha plantado. Y pedir por su pronta canonización.
Que su intercesión nos alcance las gracias necesarias para vivir este Año Jubilar con un corazón abierto y dispuesto a testimoniar la alegría del Evangelio.
Oración inicial (para todos los días)
Oh Padre, que, por tu amor a los pequeños y a los pobres, has guiado a la Beata María Crescencia, virgen, por el camino de la humildad y la sencillez, por su intercesión, concédenos también a nosotros, servir a nuestros hermanos más necesitados con la dulzura de la caridad y la fuerza de la bondad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén
(de la Liturgia de la “Memoria de la Beata Ma. Crescencia”)
Oración final (para todos los días)
Padre de Jesús y nuestro, que por tu Divino Espíritu haces florecer la santidad en la Iglesia, te damos gracias por la Beata María Crescencia, que te amó con sencillez, y te rogamos que la glorifiques, para que su ejemplo e intercesión sirvan a la extensión de tu Reino y a la multiplicación de las vocaciones a la vida consagrada. Concédenos, por su intermedio, la gracia, que con humildad te imploramos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Padre nuestro…
Ave María…
Gloria…
Jaculatoria
“Corazón de Jesús por los sufrimientos de tu divino corazón, ten misericordia de nosotros”
Día 1: María Crescencia modelo de humildad (Ramo de Violeta)
Oración inicial
Lectura breve de su vida
La virtud de la humildad, ejercitada en grado heroico, viene señalada, junto con la caridad y la fortaleza, como la virtud característica en todas las manifestaciones de la vida de la Hna. María Crescencia (Positio Inf. 145)
La virtud de la humildad, que caracterizó la vida de la Beata María Crescencia, es muy grata a Dios. María Crescencia reconoció al Señor como a su Creador y Padre, a quien le debía toda alabanza y gratitud. A la vez, por la humildad, se reconoció muy pequeña y pobre en relación con Dios y siempre dispuesta a servir a todos como a hermanos que el Señor había regalado. Tratemos de imitarla en la virtud de la humildad y pidamos, por su intercesión, la gracia que necesitamos.
Palabras de San Antonio María Gianelli sobre la humildad
“Aspiremos todos al bien, pero al verdadero bien… si somos humildes y si oramos, llegaremos a hacerlo con la ayuda de Dios” (Gianelli, 04/10/1845)
Canto para acompañar la reflexión: “Dulce Violeta”
Explicación del signo del día
La violeta es la flor que caracteriza a nuestra querida Beata, la sencillez y humildad de esta delicada flor se asemeja a las características de María Crescencia quien se destacó por estas virtudes…
Propósito del día
Dedicar un momento del día a pensar ¿En qué aspectos necesitamos crecer? ¿Cómo puedo crecer en la humildad?
Oración final
Día 2: María Crescencia ejemplo de sencillez (Pan y vino)
Oración inicial
Dios, Padre misericordioso, que enriqueciste a la Beata María Crescencia con un corazón humilde y lleno de amor por Jesús y María, te pedimos que su ejemplo de fidelidad y servicio nos inspire a vivir con generosidad y sencillez. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Lectura breve de su vida
“Toda la sencillez que es posible en una persona de Dios, la tenía esta Hermana…” (Positio, Summ. 142)
La sencillez marcó el estilo de vida de la Beata María Crescencia. Ella no buscó el protagonismo ni la alabanza en las cosas que hacía. Simplemente se dedicó a amar a Dios y al prójimo con la sencillez de una vida oculta y silenciosa, llena de amor y gastada en el servicio a los hermanos. Imitémosla en esta virtud y pidamos la gracia que deseamos.
Palabras de San Antonio María Gianelli sobre la sencillez
“No nos dejemos embrujar por las apariencias, antes atendamos a las sustancias de las cosas” (Gianelli, enero de 1843)
Canto para acompañar la reflexión: Himno a María Crescencia
Explicación del signo del día
El pan y el vino son dones sencillos en los que Jesús quiso quedarse para siempre con nosotros. Dones que surgen del trabajo del hombre, frutos de la tierra que el hombre cosecha con sus manos.
Oración final
Día 3: María Crescencia ejemplo de bondad-generosidad (manos abiertas)
Oración inicial
Lectura breve de su vida
Grande fue, por consiguiente, el amor de esta “dulce hermana” hacia Dios y hacia el prójimo en el espíritu de su santo Fundador: ayudando a los más pobres, los más abandonados y desheredados” (Censores Teólogos III)
La Beata María Crescencia, vivió la experiencia de Dios como Padre lleno de amor y misericordia; un Padre rico en bondad para con sus hijos. Y ella trató de ser ins¬trumento de la Bondad de Dios, con los niños, con los enfermos, con los pobres, porque quería mostrarles el amor y la bondad de Dios. Siempre estuvo atenta a las necesidades de todos y procuró ayudar con una sonrisa en los labios. Pidamos que el Señor nos conceda descubrir el amor que nos tiene para convertirnos en instrumento de ese amor, en favor de nuestros hermanos y la gracia que necesitamos.
Palabras de San Antonio María Gianelli sobre la generosidad
“La dulzura, las buenas maneras, la caridad, la paciencia no pueden ser nunca excesivas” (Gianelli, 21/12/1842)
“La caridad les enseñará a ser generosas hacia los demás, sobre todo con los pobres y con los enfermos” (Gianelli, 16/12/1844)
Explicación del signo del día
Las manos abiertas son un signo de que hay alguien que quiere recibirnos, quiere abrazarnos, también son un gesto de entregar algo, de dar y recibir…
Propósito del día
Tener un acto de generosidad con alguien que está cerca de mí.
Oración final
Día 4: María Crescencia sembradora de esperanza y alegría (Semillas en una maceta)
Oración inicial
Lectura breve
: “…La alegría garantiza una plena disponibilidad para la misión.” (E.H. pág. 359)
La Beata Crescencia hablaba del cielo como alguien que tiene su corazón puesto en Dios y como quien ve lo invisible. Vivió confiando en el amor y en el poder de Dios. Y eso le daba fuerza para abandonarse en Dios y confiar en Él de una manera absoluta; jamás desconfió del poder o del amor de Dios”; “Como expresión clara de la virtud de la esperanza, la vemos desprendida, despoblada de los bienes de la tierra, como asumiendo permanentemente el morir de cada día, lo cual la preparó para el momento de su muerte… y su ingreso en la eternidad”
La alegría es la consecuencia del amor a Dios y a los hermanos: donde hay amor hay alegría: La beata María Crescencia vivió una profunda alegría, porque su vida la había entregado a Dios, que es la causa de toda alegría verdadera. La alegría le permitió irradiar a Dios en los lugares donde se encontraba. Vivió con el gozo de saber que era amada por Dios y todo lo que le tocaba vivir, lo acogía como un regalo de su Padre. Amemos a Dios y Él nos hará felices. Pidamos la gracia que deseamos alcanzar.
Palabras de testigos sobre San Antonio Gianelli y la virtud de la esperanza
“Junto con la fe una firme esperanza guiaba a Gianelli en todas sus acciones… Sus aspiraciones se dirigían al paraíso que es el objeto principal de la esperanza…” “Ni las mayores dificultades podían entibiar su esperanza o detenerlo del cumplimiento de sus deberes”
Canto para acompañar la reflexión: “Himno año Jubilar”
Explicación del signo del día
Cada uno de nosotros puede ser semilla fértil de esperanza y alegría, testimonio y misionero de la buena noticia.
Propósito del día
Ser sembradores de esperanza y alegría en nuestras familias.
Oración final
Día 5: María Crescencia testimonio de fraternidad (Manos unidas)
Oración inicial
Lectura breve de su vida
“María Crescencia tenía un sentido grande de obediencia y de fraternidad con todas las Hermanas…” (Positio, Summ. 128)
El amor es la síntesis de la santidad. Sólo el que ama de verdad conoce a Dios y se entrega a sus hermanos, buscando siempre la unidad, que es la meta suprema del amor. El amor es el que da un valor muy grande a las tareas más pequeñas de nuestra vida.
La Beata María Crescencia, hizo de su vida un acto de amor ininterrumpido. Amó a Dios y al prójimo. Buscó hacer todas las cosas por amor. Que el Espíritu Santo nos regale su amor y la gracia especial que deseamos conseguir.
Palabras de San Antonio María Gianelli sobre la vida comunitaria y la fraternidad
“Procurad conservar la buena armonía y la paz de que habláis, pues, después de la gracia de Dios, es el mejor tesoro” (Gianelli, 17/10/1840)
“…Os recomiendo encarecidamente que os ocupéis decididamente a extirpar el germen de la desunión…” (Gianelli, 11/06/1843)
Canto para acompañar la reflexión: Tu Modo
Propósito del día
Realizar una obra de misericordia. ¿Te acordás cuáles son?
Día 6: María Crescencia entregada a la oración y amor a María (Rosario)
Oración inicial
Lectura breve de su vida
“La oración era su gran fuerza y ella utilizaba siempre ese gran recurso; como religiosa daba testimonio de vivir en su interior una unión con Dios grande y permanente” (Positio, Summ. 43). La Beata María Crescencia consagró su vida a María y todo lo esperó de Ella: se sabía protegida, guiada, sostenida por María. La honraba todos los días con el rezo meditado del Santo Rosario, al que consideraba como un medio sencillo y fácil para estar unida a su Madre del cielo, y obtener de Ella fortaleza y generosidad para su entrega. Amemos a María, como nuestra Beata, y pidamos la gracia que necesitamos.
Palabras de San Antonio María Gianelli sobre la oración
“…preparaos con la oración, que bien sabéis que es la llave con la que todos podemos abrir los tesoros celestiales y atraer sobre nosotros la abundancia de todas las gracias” (CP. Pág. 99).
Canto para acompañar la reflexión: Dulce Violeta
Explicación del signo del día
El Rosario es el signo por excelencia de oración y unión a María Santísima. Cuando lo rezamos nos unimos a María para meditar sobre la vida de Jesús.
Propósito del día
Rezar por alguien que conozco. Rezar por las vocaciones. ¿Te animás a rezar el Rosario entero?
Oración final
Día 7: María Crescencia ejemplo de sacrificio (Cruz)
Oración inicial
Lectura breve de su vida
Así le escribía la Beata Crescencia a su familia:
“Mi queridísima mamá y hermanitos:
… Cada día que pasa más cuenta me doy de los padres que el Señor me ha dado y por eso no me canso de agradecerle y pedirle al mismo tiempo me de la gracia para que yo responda y me haga santa… Que el Señor, mi querida mamá, la colme de sus bienes y le recompense todos los sacrificios y le reserve una hermosa corona. Ustedes mis buenos hermanitos… cuiden mucho a mamá y procuren en todo complacerla…”
Hermana María Crescencia
La Beata María Crescencia, recordando las palabras de Jesús: “quien quiera ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, que tome cada día su cruz y que me siga”, se propuso ser fiel al Señor, viviendo las renuncias y sacrificios que se le presentaban todos los días.
Ella aceptó generosamente llevar la cruz de la enfermedad, por amor y entregó su vida lejos de su Patria porque quería cumplir la voluntad de Dios. Pidamos la capacidad de asumir los sacrificios que impone el amor a Jesucristo, la gracia que deseamos obtener.
Canto para acompañar la reflexión: Ven y sígueme
Explicación del signo del día
La cruz es el signo de amor más grande que tenemos. En ella se concentra el sacrificio que Jesús hizo por cada uno de nosotros. Hoy Él nos dice a nosotros que tomemos nuestra cruz de cada día y lo sigamos… ¿Estás dispuesto a seguirlo?
Propósito del día
Le realizamos la cruz en la frente a quienes me rodean en este momento.
Oración final
Día 8: María Crescencia encarnó la Caridad Evangélica Vigilante (Fuego)
Oración inicial
Lectura breve de su vida
“Se recuerda… el empeño de la Hna. Crescencia por vivir el carisma del Santo Fundador, para correr al encuentro de los más pobres, los más humildes, también allí donde nadie puede ir por diversas dificultades o por la pobreza del lugar… Con una paciencia inalterable, con una sonrisa en sus labios y con esos tratos de gentileza y cortesía que conquistaban los corazones…” (Censores Teólogos III).
El amor es la síntesis de la santidad. Sólo el que ama de verdad conoce a Dios y se entrega a sus hermanos, buscando siempre la unidad, que es la meta suprema del amor. El amor es el que da un valor muy grande a las tareas más pequeñas de nuestra vida.
La Beata María Crescencia, hizo de su vida un acto de amor ininterrumpido. Amó a Dios y al prójimo. Buscó hacer todas las cosas por amor. Que el Espíritu Santo nos regale su amor y la gracia especial que deseamos conseguir.
Palabras de San Antonio María Gianelli sobre la caridad
“Crezcamos sobre todo en el celo, en la perfecta caridad hacia Dios y hacia las pobres almas y todos los obstáculos terminarán” (Gianelli, 23/01/1842)
Canto para acompañar la reflexión: Luz en el Camino
Explicación del signo del día
La llama del carisma de la Caridad Evangélica Vigilante arde en el corazón de todos los que seguimos a Gianelli y a la Hermana Crescencia. Es un fuego que no se puede apagar porque se enciende en el corazón por la gracia del Espíritu Santo y se difunde a todos los que se les da a conocer.
Propósito del día
Compartí en tus redes sociales algún testimonio que te halla llamado la atención de María Crescencia.
Oración final
Día 9: María Crescencia entregada a la confianza en Dios (Ancla)
Oración inicial
Lectura breve de su vida
La Beata María Crescencia Pérez vivió profundamente las enseñanzas de confianza en la Providencia divina que, el santo Fundador de la Congregación San Antonio María Gianelli, dejó como herencia espiritual a las Hijas de María del Huerto. Supo abandonarse por completo en las manos del Señor.
María Crescencia tuvo una inmensa confianza en Dios, su Padre. Se abandonó en sus manos, sabiendo que Él se haría cargo de ella y de sus dificultades. Nunca olvidó las palabras de Jesús, que presenta a su Padre que cuida a sus hijos… cuando dijo: si el Padre Dios cuida los gorriones y los lirios del campo, cómo abandonará a sus hijos? Por eso la Beata, dejó escrito: “Dios es un Padre bueno que nunca abandona a sus hijos”. Pidamos la confianza y el abandono en Dios y también la gracia que deseamos alcanzar.
Palabras de San Antonio María Gianelli sobre la confianza
“El bien es siempre bien… Hagamos el bien lo mejor que podamos y dejemos luego que Él se haga cargo de todo… ánimo, confianza más grande que todo lo creado” (Gianelli, Carta n. 197) “Alabado sea Dios, que prueba, pero no abandona” (Gianelli, 04/11/1845)
Canción para acompañar la reflexión: Vida en abundancia
Propósito diario
Ante cualquier dificultad o contratiempo que tengamos hoy repitamos con plena confianza: “Dios sabe sacar el bien incluso de aquello que ahora me parece adverso”
Oración final
